Introducción: Type

 POV Type



— No me gustan los gays. ¡Los odio!




Esto es lo que siempre digo cada vez que un amigo o compañero de escuela me pregunta sobre lo que más odio en el mundo. Fui consistente con mi respuesta a su pregunta de vez en cuando, incluso después de llegar a la universidad. ¡Lo que más odio en el mundo son los hombres gay!




¡Espera! ¡Alto! ¡Alto!




Antes de ser juzgado e insultado por ser un idiota machista: en realidad dejenme decirles que no lo soy ¿de acuerdo? 


Para mí, todos los humanos son iguales independientemente de su género. Mientras esa persona no me haga enojar, me moleste o simplemente no interfiera con mis asuntos. No entiendo por qué, desde que nací hasta el día de hoy (cumplí 18 hace medio año), los homosexuales parecen ser demasiado felices de interferir en mi vida, como si no tuvieran nada mejor que hacer. 


Mierda… esos pedófilos no están contentos con solo hablar o saludar de forma normal, ¿saben?


No puedes siquiera decir “hola” porque vienen deslizándose, retorciendo sus cuerpos como si fueran un pulpo, una medusa o no sé qué clase de molusco;  tocando cada centímetro de mi cuerpo en cada oportunidad que tengan. Hay que ver como toquetean mis brazos, pecho, hombros y ¡mierda! ¡¿Acaso no pueden tocar sus propias partes del cuerpo, maricas?! ¡No tienen que tocarme cuando van a decir algo! 




Okay... No quiero hablar más de eso. Me agota la paciencia. Además, no pienso molestarme en llamarlos de cualquier forma (fáciles, baratos, criaturas fuera de este mundo.). El odio es odio, ¿qué otra cosa puedo decir?


Por eso uno de mis amigos dijo sarcásticamente una vez, que si alguien es gay, no se acerque a Type, o más fácil es no dejarle saber que lo eres. De otra manera Type no te va a gritar… te va a dar un buen puñetazo. 


¡Simplemente no puedo aceptarlos! ¡De ninguna manera!




Finalmente, estoy empezando la universidad. He estado rogándole a papá para permitirme vivir fuera del campus desde la graduación. Verán, la vida allí parece ser más cómoda que vivir en los dormitorios. Me he estado diciendo a mí mismo que no podría soportar vivir bajo el mismo techo con un extraño pero sé, que en el fondo, sólo quería tener la oportunidad de traer chicas a mi habitación y hacer lo que quiera, como divertirme con ellas o lo que sea. Sólo de pensar en ello, me siento demasiado animado. 


Así que pueden imaginar lo devastado que estaba cuando insistió diciendo algo como: "A los chicos se les da el privilegio de vivir en los dormitorios del campus. Debes aprovechar esta oportunidad para llevarte bien con otras personas. No te encierres en tu propio mundo. comunícate más con los demás. Cuando sepas socializar más, podemos retomar la plática...el próximo año.


El ultimátum de papá es vivir en los dormitorios de la escuela y esperar al año siguiente para tener otra oportunidad de rogarle que me deje vivir fuera del campus. Por eso mismo todo se fue a la basura. Es decir, ¿qué clase de compañero voy a tener?







... No pude evitar sentirme ansioso hasta que el día llegó. 





— Hey amigo. Siéntete libre de comer esas golosinas de ahí, na. Mi superior me los regalo pero no puedo comerlos todas. 





“Woah... ¿Qué tan guapo puedes llegar a ser, eh? “




Pienso en eso mientras me giro un poco y echo un vistazo más allá de la pequeña mesa, hacia el chico de pie cerca de la cama que está al lado opuesto de la mía. El mismo que me provocó una sacudida tan pronto como puse un pie en la habitación y con el que viviré el resto del año. Es tan guapo aun vistiendo tan casual… tan guapo como el protagonista de una película. Odiosamente guapo. Es decir, su aura es tan sobresaliente… 


¡MIERDA! ¿En serio?


¡Estamos en la misma habitación pero me opaca por completo!


AAAAARGH!!! Es tan difícil de explicar... De acuerdo, creo que tengo que describirlo de una mejor manera. 


Tharn, estudiante de música y artes. Los rumores dicen que estudió la preparatoria aquí. Es alto, pero no mucho más que yo. Justo como yo, un poco más de 1.80 mts. Posiblemente sea un baterista ya que tiene una buena figura y un set de baquetas. (En realidad no podría decir si su cuerpo está en buena forma o no, pero tiene algunos músculos). Su rostro es como el de un bebé, bien afeitado. Escuché que es mitad extranjero por lo que su nariz es bastante afilada, casi me saca un ojo con ella. Su piel es más blanca que la mía, también. 


No pienso admitir el bajón emocional que me causó todo eso…


Pero sobre todo, estoy terriblemente aliviado porque este chico tiene un aura tan poderosa que puede afectar el útero de cualquier mujer, lo que significa que las chicas se vuelven locas por él, seguramente así que… 


¡Significa que no estará interesado en mi trasero!

¡Estoy a salvo este año! ¡Hurra! 



De todos modos, mientras Tharn estaba ocupado colgando su uniforme de la escuela en su closet mientras usaba una camiseta sin mangas,  tengo los ojos ocupados en esa enorme bolsa de golosinas que está sobre la mesita japonesa. De acuerdo… él parece una buena persona pero hay algo que detesto de él… es demasiado generoso.


Tharn es atractivo, para nada arrogante. Solo hemos compartido habitación durante cuatro días y son los mismos días que me ha estado regalando enormes bolsas de golosinas. Como ayer, prácticamente estaba arrastrándome desde la escuela hasta el dormitorio y él me compró comida cuando yo estaba demasiado cansado como para salir y buscar algo por mi cuenta. 


Además, él es muy callado. Todo lo que hace es ponerse los audífonos, cerrar los ojos y recargarse en la cabecera de la cama. Me hace preguntarme si acaso está analizando su voz o algo por el estilo. Así que, después de vivir con él algunos días, me siento demasiado cómodo. 





— Diablos, oye amigo he estado comiendo tus cosas todos estos días. Lo siento. 




Le dije mientras estaba ocupado quitándome el pijama y de pronto lo escuché reír. 




— No te preocupes. No puedo terminarlo todo yo solo. Es de ayuda para mi. 




...




Nos hemos estado tratando el uno al otro casualmente desde ayer y ciertamente es mucho más cómodo. 


 

— Parece que tienes muchas chicas siguiéndote. — Bromee. Acababa de bañarme y estaba poniéndome el uniforme cuando me encontré con sus ojos mirándome. Cuando nuestras miradas se cruzaron,  él de inmediato dio media vuelta para tomar su mochila. 


— Tengo que ir a clases. 




“¿Eh?”





¿Acaba de mirarme de forma extraña?... Diablos, creo que todo esto de ser perseguido por esos gays odiosos, me ha vuelto un poco loco. 


Reflexioné sobre aquello mientras agarraba mi mochila y salía del dormitorio para ir al campus. 


Dios no sería tan malo como para maldecirme con pasar un año entero en la misma habitación con un gay. 


Eso es lo que creo, pero uno nunca sabe cuándo le caerá una maldición. Aunque generalmente eso es solo un lado de la historia.


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